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lunes, 16 de diciembre de 2013

Frente a frente

En la oscuridad de la noche se ven dos ojos. Son de color marrón. Tienen el brillo de la vida, la que todavía existe, aunque a veces sea transparente y demasiado leve. Después están sus manos. Agrietadas. Trabajadas después de recoger cosechas imaginarias. Cuidar a hijos fantasma. Ella es la única mujer en una zona dominada por la testosterona.

Enfrente. Las muñecas, como ella las llama, toman café. Están de guardia con un chaleco rojo. Sus estómagos vomitan decepciones. Nada cura el alma. Frente a frente. Es una valla la que separa sus mundos. Es un muro el que condena a muerte.

Tan cerca, que ni siquiera pueden verse.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

La casualidad eterna

Por si no lo saben: Lo más importante para que alguien se enamoré de ti, o para que tú te enamores de él o de ella, es tener la oportunidad de conocerle. Lo que significa que si la casualidad, esa combinación de circunstancias que no se pueden evitar, no se cruza en tu camino es muy difícil que la historia acabe en boda. Esto es lo que hablo en mis clases de Inglés, además de mejorar mis conocimientos de cultura general.

Después, mi profesora me cuenta que conoció a su marido en un paso de cebra en Broadway, en la calle de los teatros y musicales. Ella volvía de comprar un regalo con una tía muy mayor. Él iba solo. Cada uno esperaba en su lado correspondiente la señal verde del semáforo. Cuando iba a llegar a su meta, él decidió seguirla. Ella, acostumbrada a historias más convencionales, no dijo ni palabra. Pero su tía, que además de vieja era sabia, habló por ella. Tres meses después se casaron. Y trece años después, con buena o mala suerte, se separaron.

Cuando conoces a alguien eres tú quien elige si se convierte en una casualidad efímera o en una eterna.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Un cuento de Navidad

Desde hace unos días, los anuncios no tienen piedad. Invitan al consumismo masivo. Por muy fuertes que seamos de espíritu, a veces, es inevitable caer en la tentación. A mí me pasó una vez por culpa de un anuncio de manzanas....También empiezan las cenas. Tengan cuidado, ya que una vez que se va a una es muy difícil salir de la lista de invitados de los próximos años. Es peor que intentar huir de una banda terrorista.

Renacen los buenos deseos, y las historias de héroes anónimos. O héroes archiconocidos, como sucede con el fallecido Nelson Mandela. Un señor con mucha luz, aunque debemos recordar que él también era mortal, y eso significa que su alma también era gris.


Lo que ocurre es que a veces las personas necesitamos creer en algo más allá del Hombre del Espacio. Aunque nos engañemos. Es esa falsa ingenuidad la que nos devuelve un poco de esperanza.
La gente pregunta: "¿Cómo es posible que creas solo la parte buena de la historia?" Porque somos humanos y necesitamos que existan los héroes (de allí el éxito de Spiderman, Superman...), personajes creados de mitad ficción y mitad realidad (y somos conscientes de ello).

La gente necesita ver la belleza de las cosas, aunque siempre esconda una mentira. Se trata de un ejercicio de salud mental.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

La imagen de tu voz

En el mundo de las relaciones 2.0 establecemos el contacto, o por lo menos el primero, mediante un e-mail o una llamada de teléfono. La wifi manda. Yo, que tengo demasiada imaginación, siempre pongo cara a las personas con las que hablo. Nunca acierto. Si veo una persona rubia, resulta tener el pelo negro azabache. Si tiene complejo de baja, yo la visualicé alta. La edad ni la contemplo. Pongo o quito años a mi antojo. Me resulta divertido conocer a la persona en directo, mirarla a los ojos. Y, darme cuenta, una vez más, de que no he acertado en mis descripciones mentales.

No sé si al resto de personas les pasará lo mismo, pero me gustaría saber cómo se imagina la gente que soy cuando oye mi voz (o lee un e-mail) y no me conoce en persona.

martes, 12 de noviembre de 2013

La historia de la llama Serge

Desde hace unos días vivo asombrada con la historia de una llama, que se hizo popular al salir de fiesta en Burdeos. No por voluntad propia, más bien por casualidad. A unos jóvenes franceses les pareció una buena idea sacar al animal del circo y llevarlo de bar en bar. Lo que no sé es quién pagaba las rondas... Para dar a conocer su hazaña, los chicos colgaron varias fotos en compañía de la llama en su perfil de Facebook. El animal es, sin lugar a dudas, el que mejor salía de todos. Parece que ha dedicado toda su vida a los focos. Desde entonces, me parece graciosa la historia (más triste veo ser fan de Alejandro Sanz y no digo nada).

La publicación de las instantáneas catapultaron a la llama, Serge, a la fama, y le han llovido los contratos. Hace unos días, Serge daba el pase de honor en un partido de fútbol en el país galo. Y, por supuesto, seguí la noticia al minuto.

Llevo varios días con la broma de la llama, lo que ha provocado numerosas risas en mi lugar de trabajo. No sé de qué se ríen tanto. Me parece más triste seguir las nauseas de Chabelita, la hija de la Pantoja, en cualquier medio de comunicación. Además, el animal es mucho más agraciado.


viernes, 8 de noviembre de 2013

¿Cuánto dolor puede soportar la condición humana?


El silencio de los cláxones, las luces de los semáforos y la contaminación atmosférica se observan desde este puente. Puedo contemplar miles de coches que se desplazan hacia ninguna parte porque aparcarán en el mismo sitio de siempre. El paisaje nada tiene que ver con el lugar de donde vengo. El cielo lo cubren nubes de colores flúor, como los califican en las páginas de las revistas de moda. No puedo respirar. La gente no para. “No tengo tiempo”, gritan para hacerse oír. Tampoco observan, ni escuchan, ni saborean, ni huelen y, mucho menos, sienten. 
¿Quiénes son los subdesarrollados?


Lleva mucho tiempo sin poder levantarse del sofá. Ya no se afeita la barba. Está medio vestido con unos calzoncillos blancos, una camiseta de tirantes, también blanca, comprada en un mercadillo y unos calcetines desgastados. A su lado, latas de cerveza vacías. Está solo, al igual que estuvo aquellos 100 días. En medio de esa nada, que se convirtió en cotidiana. Era blanco de fuegos cruzados. “Intentan matar al mensajero”, piensa.  Aunque está aquí, él nunca logró volver. 
¿Acaso se pueden olvidar los horrores de una guerra si se cena Champagne en un restaurante francés?





P.D. ¿Qué se hace contra la indiferencia? Escribir todavía mejor que la última vez que lo hiciste (Consejos que son necesarios escuchar de vez en cuando). Quizás, el próximo texto provoque un cambio… O puede que todo siga igual.



lunes, 28 de octubre de 2013

Los besos perdidos

Debiste dejarla ir aquel día. En el momento en que el destino te ofreció la oportunidad. Pero no quisiste, o no supiste. O, simplemente, no pudiste. Recordaste las mañanas al sol, y las noches de luna llena en las que todo era posible. Esperaste. Ni siquiera te percataste de que las hojas de los árboles rozaron el suelo otra vez.  Solo la veías a ella, que saltaba en los charcos, igual que hacen los niños pequeños.
Tampoco escuchaste los ecos de tu cabeza, ni las lenguas ajenas.
Quería saber: "¿Dónde están las cosas que piensa?"
A veces buscaba en bocas desconocidas los besos perdidos.
Nunca se lo dijo, pero quería pedirle: "Antes de que te vayas, ¿podrías enseñarme a vivir sin ti?"